El lunes 21 de febrero pasado asistí a la primera sesión del Foro InterRegional de Investigación sobre Entornos Virtuales de Aprendizaje organizado por COMIE, CONACYT (Red Temática sobre TIC) y CUDI. Me llamó particularmente la atención la última ponencia, Comunidad FCE en NING: experiencia de comunidad académica, presentada por la Dra. Yadira Navarro Rangel de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en la cual se describen aspectos interesantes de la implantación y uso de una red social para la Facultad en NING en la cual participan todos los miembros de la Facultad: administradores, académicos y estudiantes.

La estructura horizontal de una red social típica contrasta fuertemente con las estructuras marcadamente jerárquicas de las instituciones educativas, por lo que es de esperarse que cada sector participe en la red con comportamientos claramente distinguibles, según su nivel en la jerarquía. A pregunta expresa sobre este tema, la ponente confirmó que efectivamente era el caso; esto es, que mientras los estudiantes asumían con entusiasmo la participación en red y los administradores parecían no tener problemas con ello tampoco, los docentes se mostraban más reticentes a participar en la red social.

La segunda pregunta fue si se percibían en el comportamiento de la comunidad en red rasgos de una cultura de crítica abierta hacia individuos en niveles superiores en la estructura jerárquica de la institución. La respuesta fue que no en forma generalizada; que había algunos estudiantes, aparentemente muy seguros de sí mismos, que cuestionaban abiertamente a maestros y directivos, mientras que los maestros no solamente no cuestionaban a los directivos sino que además parecían resentir la posibilidad de crítica abierta de sus estudiantes y esto afectaba negativamente su participación en la red social.

Surgieron entonces comentarios contrastando el comportamiento de los docentes en marchas y plantones públicos, en protesta por causas varias, y su comportamiento en la red social en línea. Una posible causa de dicha diferencia es que la red social fue diseñada de modo que toda participación en las actividades de la misma está etiquetada con los nombres y apellidos de los participantes; esto es, no existe anonimato ni avatar que oculte o enmascare las acciones de los miembros de la comunidad, quienes deben asumir la responsabilidad de sus acciones de manera pública. En una marcha o plantón, en cambio, siempre es posible ocultarse en la multitud o delegar la responsabilidad de la acción al líder o autoridad del grupo.

La pregunta que quedó sobre la mesa es ¿por qué es que UDGVirtual no ha implementado una red social parecida a la presentada por la Dra. Navarro? UDGVirtual parece ser un contexto ideal para crear una red social: la comunidad está dispersa, hay una fuerte necesidad de integración de los miembros más alejados (estudiantes y profesores de asignatura) y el medio natural de comunicación son las tecnologías de información y comunicación. De hecho, ha habido varias iniciativas en esa dirección, como es el caso de la Comunidad LGC (Red social de la comunidad de la Licenciatura en Gestión Cultural de la Universidad de Guadalajara), la Coordinación de Docencia (Red de Asesores) y CoSUV(Comunidad Virtual del SUV), además de otros esfuerzos por formar comunidad a través de un uso horizontal de las TIC, como es el caso de las Calacas del SUV y La Pregunta de la Semana. Sin embargo, en todos los casos los esfuerzos se han dirigido a un sector de la comunidad solamente y no han obedecido a iniciativas institucionales.