Desde la primera edición del Taller de Tecnologías de Objetos de Aprendizaje (TaTOAje) en el contexto del Encuentro Internacional de Computación en 2003 —ambos actualmente congelados, en espera de condiciones para su resucitación— se consideró la posibilidad de convertirlo en una conferencia nacional sobre Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para la Educación, lo cual irremediablemente llevó a la cuestión de cuál sería la diferencia entre ésta y el Simposio Internacional de Computación en la Educación que organiza la Sociedad Mexicana de Computación en la Educación (SOMECE). La curiosa falta de contacto con SOMECE (dada la similitud de intereses) ha impedido responder esta pregunta hasta esta semana, en que he tenido la oportunidad de participar en el XXVII Simposio de SOMECE e identificar los dos propósitos fundamentales del mismo:

  • Difundir el uso de las TIC en la Educación, a través de conferencias invitadas y talleres.
  • Servir como espacios para el intercambio de experiencias de docentes en el uso de las TIC como parte de su práctica.

SOMECE muestra su poder en su XXVII Simposio, que es inaugurado por el rector de la UNAM —acompañado de la escolta paseando la bandera nacional, el himno nacional y la banda de guerra— e incluye entre sus conferencistas invitados personajes reconocidos en el área, como Cristóbal Cobo Romani, Jesús Flores Morín y Josep María Duart, lo cual contrasta con la variada calidad de las ponencias en los grupos de trabajo que refleja claramente la falta de un proceso serio de selección de ponencias. Esto habla claramente de la importancia relativa que tiene cada elemento del Simposio y de la naturaleza de este último como evento de promoción de las TIC para la Educación.

Queda claro así que el Simposio deja espacio para la organización de una conferencia nacional complementaria, que atienda a la presentación de resultados de investigación en el área y la discusión profunda de sus puntos críticos. También es claro que nuestro Encuentro tampoco ocupa este espacio, ya que comparte muchas de las características del Simposio (quizás por haber nacido por las mismas fechas) aunque está menos definido en cuanto a sus propósitos.

Tenemos un espacio que llenar.