Hace algunos meses impartí el Taller de Herramientas y Entornos Colaborativos en el contexto de nuestro XX Encuentro Internacional de Educación a Distancia. Mi intención fue promover entre los asistentes el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC) como apoyo para la colaboración, utilizando para ello una serie de herramientas de la Web 2.0.

Quise mostrar desde un principio cómo actividades que típicamente son diseñadas para realizarse de manera esencialmente individual y bajo el control del docente pueden transformarse en actividades colaborativas con mayor control de parte de los estudiantes, así que decidí empezar con la actividad de presentación del grupo. Esto es, en vez de pedir a los asistentes que de derecha a izquierda se fueran presentando con su nombre, lugar de procedencia, institución, puesto y motivo de participación en el taller —imponiendo así orden y contenido a la actividad— les pedí que usaran la herramienta Urtak para preguntarse lo que les interesa saber de los demás y para responder las preguntas planteadas por otros miembros del grupo.

La actividad no duró más quince minutos y las preguntas que se plantearon no fueron las más comunes, en parte debido a que Urtak solamente permite preguntas con respuestas de ‘sí’ o ‘no’. En total, los participantes propusieron treinta preguntas (excluyendo las sembradas inicialmente por mí) como las siguientes:

  1. ¿Vives en México?
  2. ¿Tienes experiencia en el diseño de herramientas virtuales para el aprendizaje colaborativo?
  3. ¿Te gusta la música rock?
  4. ¿Radicas en la República Mexicana?
  5. ¿Eres estudiante (Licenciatura, maestría o doctorado)?
  6. ¿Eres docente de educación a distancia?
  7. ¿Tienes experiencia en el trabajo colaborativo en ambientes virtuales?
  8. ¿Te gusta formar parte de la comunidad virtual?
  9. ¿Eres docente del nivel medio superior?
  10. ¿Tienes estudios de posgrado?

Al terminar la sesión de preguntas y respuestas, que fue mucho más animada que la tradicional secuencia de presentaciones, presenté los resultados (aunque cada uno de los asistentes podía verlos de todas maneras en su computadora):

Urtak

Para evitar complicaciones y facilitar el acceso a Urtak decidí crear una página en este blog para llevar a cabo la actividad del taller. La llamé Taller y la olvidé por un tiempo, hasta que Urtak me notificó que ¡había más respuestas en la encuesta!

A la fecha se han acumulado más de seiscientas respuestas, las cuales nos dan una idea del conjunto de usuarios que visita nuestro blog. Curiosamente, este es uno de los usos principales de Urtak, que en nuestro caso resultó por accidente.