Zettelkasen (archivo de notas o fichero) es el nombre que se le ha dado al método seguido por Niklas Luhmann para organizar sus ideas y estar en condiciones de sintetizarlas en una gran diversidad de obras escritas. Básicamente, se trata de una metodología de toma de notas, su almacenamiento y gestión, que le permitía a Luhmann encontrar —más que buscar— sus ideas en contexto y poder desarrollar así sus pensamientos y sus argumentos.

Más recientemente, Sönke Ahrens ha desarrollado más a fondo la metodología de Luhmann en su libro How to Take Smart Notes con base en lo que identifico como dos principios:

  • Lo que no está “escrito” —expresado de alguna manera— y no puede hacerse público, no existe en el ámbito académico.
  • La construcción de nuevo conocimiento se da entonces sobre la base de representar (escribir), lo cual no se limita al proceso final de publicar libros, capítulos de libro, artículos y ponencias, sino que implica la representación constante de conocimiento en la forma de notas —algo que yo había observado previamente, de cierta manera, y expresaba cuando decía que para poder escribir la tesis había que hacer muchas publicaciones intermedias.

Se propone entonces la construcción de un fichero (slip-box o zettelkasten), a manera de memoria externa, hipervinculada, como soporte central del proceso de investigación, y enfocar éste en la escritura como mecanismo central. Lo cual no implica que se dejen de realizar otras actividades, como leer, sino que todo lo que se haga tenga como objetivo la construcción de conocimiento, la cual solamente se logra mediante su representación (escrita) y su vinculación con lo previamente construido.

Desde esta perspectiva, la toma de notas no tiene sentido si no conduce a la elaboración de textos (representaciones) contextualizados que contengan ideas claras y suficientemente elaboradas para comprenderse en sí mismas y con base en su contexto —esto es, sin depender de nuestros recuerdos del lugar, el momento y la situación que llevó a producirlas.

Para la organización de las notas, Sören —y, supongo, Luhmann, de alguna manera— propone cuatro “ficheros” separados para almacenar cuatro tipos diferentes de notas:

  • Nota de lectura, asociada a la lectura de un documento (o más, vía hipervínculos), alojada en un gestor de referencias como Zotero o Mendeley, y permanente.
  • Nota de proyecto, asociada a un proyecto y alojada en el espacio correspondiente al mismo. Pueden ser permanentes, pero generalmente no son útiles más allá del contexto del proyecto.
  • Nota temporal, realizada en el momento para captar una idea o información que pudiera ayudar a crearla posteriormente. No es permanente.
  • Nota permanente, alojada en el archivo de notas y vinculada, suficientemente explicativa y susceptible de mejora.

Toda la metodología se aboca a la creación del archivo de notas permanentes (zettelkasten). Las notas de lectura ayudan a construir notas permanentes y les dan soporte. Las notas de proyecto se traducen en notas permanentes o son archivadas junto con el proyecto. Las notas temporales están ahí para mantener ideas vivas en tanto se trasladan a notas permanentes, como una suerte de memoria temporal. No tiene sentido subrayar o resaltar un segmento de un documento si no va a contribuir en el corto plazo (unos pocos días) a la construcción de una nota de lectura, la cual a su vez debería contribuir, también en el corto plazo, a una nota permanente. Tampoco tiene sentido mantener notas temporales y de proyecto por tiempo indefinido.

Consecuentemente, una ventaja inmediata de la metodología propuesta es que no se dejan notas sueltas por todos lados —en el subrayado o resaltado de documentos o en los márgenes de los mismos, en el cuaderno, en la ficha bibliográfica, en la aplicación de notas— sino que todo acaba integrándose en un solo lugar: el archivo de notas permanentes con su gestor de referencias.

Como se comentó previamente, entre los gestores de referencias disponibles actualmente en el mercado, se recomienda el uso de Zotero o Mendeley, que además son gratuitos —el primero, además, de código abierto. Para el archivo de notas permanentes, se recomienda usar Nuclino (más amigable) o RoamResearch (más enfocado en la metodología), que operan en línea y son accesibles desde dispositivos diversos.

Referencias

Ahrens, S. (2017). How to Take Smart Notes: One Simple Technique to Boost Writing, Learning and Thinking – for Students, Academics and Nonfiction Book Writers. CreateSpace Independent Publishing Platform.

Créditos

Imagen cortesía de Wikipedia.