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MiSUV para todos

MiSUV para todos

Recientemente en el Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara hemos tenido mucha discusión en torno a nuestra nueva plataforma educativa integral, a la que hemos llamado MiSUV. En el último informe de nuestro rector, éste comentó sobre la puesta en operación de

Un nuevo entorno educativo denominado MiSUV, el cual integra diferentes plataformas de aprendizaje y cuenta con herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica, las cuales permiten la interacción entre toda la comunidad del Sistema. MiSUV es un ecosistema virtual de aprendizaje donde estudiantes y docentes tienen libertad de personalizar su espacio de estudio, trabajo y convivencia en línea, desde el cual acceden a sus cursos de diferentes plataformas educativas y donde vinculan las redes sociales, los correos electrónicos y las herramientas web de apoyo que deseen.

Componentes básicos de MiSUV
MiSUV integra cuatro espacios básicos: un portal institucional, un tablero personalizado de control, tres sistemas gestores del aprendizaje y un sistema de portafolios. El primero proporciona información sobre la institución y contiene el módulo de ingreso (login) al resto del sistema. El segundo tiene una interfaz modular que presenta información personalizada para cada miembro de la comunidad, la cual incluye enlaces de acceso a sus cursos (en todos los sistemas gestores de aprendizaje del sistema) y al sistema de portafolios, además de abrir la posibilidad de desplegar cualquier otro tipo de información a la que el usuario tenga acceso y pueda ser presentada en un módulo (portlet).

capturaMiSUV

Los sistemas gestores del aprendizaje proporcionan las herramientas típicas de cursos en línea como las descripciones de las actividades a realizar y los espacios para enviar trabajos, discutir con los compañeros y recibir retroalimentación de parte de los docentes. Finalmente, el sistema de portafolios permite a cada miembro de la comunidad acumular contenidos y presentarlos de maneras diferentes a otros miembros de la comunidad, además de formar redes sociales y comunidades con propósitos diversos.

MiSUV se implementó mediante la integración de varios sistemas independientes —un sistema de gestión de contenidos (Drupal) con varias extensiones; tres sistemas gestores del aprendizaje (Metacampus, propio del Sistema de Universidad Virtual, Moodle y Sakai) y un sistema de portafolios (Mahara)— interconectados a través de los servicios web que ofrecen como interfaces de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés). Que todo el software que integra MiSUV sea software abierto (con excepción de Metacampus) y que el proceso de desarrollo haya partido de componentes bastante grandes ha permitido reducir significativamente los costos y tiempos de desarrollo, al mismo tiempo que ha abierto retos muy importantes, entre los que cabe destacar cuatro:

  • Integrar componentes que están diseñados para operar de manera independiente, a pesar de contar con una interfaz en forma de servicios web.
  • Mantener un sistema integrado por componentes que tienen vida propia e independiente.
  • Configurar una distribución de software libre que sea fácil de reinstalar en otras instituciones.
  • Configurar un proyecto de software libre que facilite la depuración, refinamiento y crecimiento de MiSUV en colaboración con otros desarrolladores.

Hay mucho que hacer todavía en MiSUV: conexiones que establecer (ej. entre Sakai y el portafolios, entre los perfiles en los cuatro componentes principales), bordes que limar en las interconexiones existentes (ej. diseño coherente de interfaces) y componentes que integrar (ej. las aplicaciones de Google para educación, otros sistemas gestores del aprendizaje como Canvas), entre otros pendientes. Asimismo, hay mucho que con MiSUV, como es el caso de promover el uso del portafolios como soporte para la formación de redes sociales y comunidades de aprendizaje y la gestión colectiva de conocimiento; usar el portafolios como base de los procesos de enseñanza-aprendizaje que ocurren en los sistemas gestores del aprendizaje; y hacer un uso sistemático de los sistemas gestores del aprendizaje, atendiendo a sus características particulares y a los tipos de cursos y programas en el Sistema de Universidad Virtual.

Finalmente, pero no por ello menos importante, está el asunto de convencer a la comunidad del Sistema de Universidad Virtual de que las ventajas que ofrece MiSUV a corto y largo plazo justifican el esfuerzo de cambiar nuestra vieja plataforma hecha en casa por nuestro pequeño frankenstein.

 

Iniciativa Latinoamericana de Libros de Texto Abiertos

Esta semana tuve la oportunidad de participar en la reunión de inicio del proyecto ALFA-LATIn (Latin American Open Textbook Initiative), mismo que cuenta con financiamiento de la Unión Europea en el marco del programa ALFA III y en el que participan universidades de Argentina, Bélgica, Brasil, Chile, Ecuador (coordinador), España, Francia, México, Perú, Uruguay y Venezuela. El proyecto surge en el seno de la Comunidad Latinoamericana de Objetos de Aprendizaje (LACLO, Latin American Community on Learning Objects), formada por investigadores en el área de Tecnologías y Educación, quienes organizan anualmente la Conferencia Latinoamericana de Objetos de Aprendizaje, este año en su séptima edición. En el contexto de las tendencias hacia los recursos educativos abiertos, particularmente en la forma de libros de texto, el proyecto busca

  • definir una metodología adecuada al contexto latinoamericano para la producción colectiva de libros de texto abiertos para educación superior,
  • desarrollar una plataforma tecnológica que modele dicha metodología y de soporte a los procesos de producción de libros de texto abiertos, así como
  • diseñar y llevar a cabo una estrategia para promover la producción de libros de texto abiertos en la región.

El proyecto enfrenta varios retos particularmente interesantes. El más importante, desde mi punto de vista, consiste en superar el concepto de libro de texto propio del siglo pasado y generar una noción de libro de texto propia del contexto social y tecnológico de América Latina en el siglo XXI; una propuesta tecnológicamente innovadora, pero que al mismo tiempo facilite el uso de contenidos educativos de alta calidad a la inmensa cantidad de latinoamericanos con serias limitaciones de acceso a las tecnologías de información y comunicación.

Un segundo reto, estrechamente vinculado al primero, está en promover la producción colectiva de libros de texto para educación superior que integren el estado del arte en el área de estudio con un diseño pedagógico avanzado, mediante la generación de una metodología de producción que considere la formación académica de los profesores universitarios —típicamente disciplinar y pedagógicamente limitada— y las distintas modalidades educativas en la región, con maneras diferentes de incorporar el libro de texto en el proceso educativo.

Un tercer reto tiene que ver con hacer del proyecto una semilla para el nacimiento de un movimiento latinoamericano de producción de libros de texto abiertos, asumido por los docentes y promovido por los gestores educativos.