Campus Party México 2015

Campus Party México 2015

Llevo dos días asistiendo al Campus Party México 2015 y tengo impresiones mixtas sobre el mismo. Por una parte, he asistido a algunas pláticas muy interesantes, como la impartida por Cicero Moraes sobre recreación de rostros a partir de calaveras, la de Alejandro García sobre cómo convertir una idea de un producto o servicio en una realidad, la de Chris Anderson sobre drones y la de Roberto Saint Martin sobre tecnología exponencial (aunque el título decía que era sobre robots y algo dijo al respecto). He observado una gran cantidad de jóvenes curiosos, interesados por las tecnologías de información y comunicación, algunos ofreciendo productos y servicios diversos.

Por otra parte, asistí a una conferencia sobre cómo trabajar eficientemente con jóvenes de la generación millenials que resultó muy ilustrativa. En primer lugar, porque partió de una segmentación de la población en generaciones (baby boomersX-generationmillenials) que ha sido por demás criticada, particularmente en contextos de países del tercer mundo como el nuestro. La ponente expresó explícitamente su convencimiento de que la mayoría del público pertenecía a la última generación, pero impartió su ponencia como si el público hubiera sido de cualquier generación anterior.

El caso anterior refleja la situación general de este Campus Party: identifica claramente a los jóvenes estudiantes y emprendedores en tecnologías de información y comunicación como su público objetivo y reconoce algunas de sus características principales, pero su diseño se queda corto de atender sus necesidades. Incluye una zona amplia con computadoras y consolas para jugar, concursos y torneos basados en videojuegos y la opción de acampar en el sitio  por cuatro días y sus noches y formar comunidad, y lo que yo observo son jóvenes escuchando conferencias —algunos hacen preguntas—, jugando videojuegos y charlando por Facebook o Twitter, además de los pocos que venden sus productos y servicios. Lo que no observo son estrategias para  que grupos de jóvenes creen juntos esquemas, diseños, aplicaciones o productos. Observo pocos jóvenes trabajando juntos.

A manera de ejemplo, mi hijo asistió al Campus Party y disfrutó la ponencia de Cicero Moraes y más aún su taller sobre uso básico de Blender; pero le hubiera encantado continuar con un pequeño proyecto individual, recibir retroalimentación, construir un modelo 3D en colectivo, imprimirlo en una impresora 3D —de las que tanto se habló en el evento— y verlo caminar o volar por ahí. Lo mismo aplicaría a otras actividades, como jugar videojuegos más creativos y menos violentos (como Minecraft), construir o programar robots, diseñar un servicio o producto: menos exposición y relajamiento y más liderazgo y construcción colectiva.